Fototerapia, tratamientos alternativos

¿Deseas mejorar tu estado de ánimo? La fotografía puede ayudarte.

¿Deseas mejorar tu estado de ánimo? La fotografía puede ayudarte.

En estos tiempos un tanto difíciles, los profesionales de la salud mental han ido implementando diferentes métodos para tratar a sus pacientes eficazmente, y la fotografía es uno de ellos. Incluso muchas personas con problemas emocionales se han decantado por esta disciplina a título personal, y de hecho no son pocos los fotógrafos profesionales que afirman con toda seguridad que la fotografía ayuda a sanar el alma. Es por ello que a continuación explicaremos algunas pautas interesantes acerca de la “fototerapia”.

Básicamente, esta disciplina se basa en la utilización de fotografías personales y álbumes familiares como catalizadores visuales para evocar recuerdos relevantes, sentimientos, e información contenida en las imágenes, quizá hasta de forma inconsciente.
Para ello, la fototerapia incluye cuatro técnicas básicas: las fotografías del paciente tomadas por otras personas – tanto posadas como espontáneas -, las fotografías tomadas por el paciente, las que se toman a sí mismos, las familiares y autobiográficas; y por último la foto-proyectiva, que consiste en explicar las fotografías sobre la base de que su significado es, al menos en parte, creado por el observador durante el proceso de percibirlas.
Por el momento, nos centraremos en algunos aspectos de la técnica de fotografías tomadas por el paciente. Esta se basa en la premisa de que toda fotografía contiene información sobre la persona que la tomó, ya que su contenido visual muestra lo que fue importante para el ojo del fotógrafo al momento de pulsar el obturador. Además, aún cuando no aparezcan en forma visible, datos como el lugar, el momento, y el por qué de la fotografía dicen mucho de su creador.

Fototerapia: En busca de una vida mejor.

Fototerapia: En busca de una vida mejor.

Por otro lado, también es común que se den consignas acerca de qué fotografiar, como ser: lugares y personas de interés, lo que más le gusta hacer, su hogar, familia, mascotas y amigos, un día típico en su vida; o que hasta se toquen temáticas más profundas, como lo que querrían cambiar en el mundo, lo que los hace felices, lo que los entristece o los enoja, las cosas que no pueden decir con palabras, y demás.
La técnica de las fotografías tomadas por el paciente además da atención a las fotos que este guarda – aún cuando otro las haya tomado -, ya que estas también pueden brindar información terapéutica acerca de las cosas que conmueven o importan a la persona, siendo en muchos casos un reflejo tangible de sus pensamientos, sentimientos y recuerdos.

Anna, paciente de la doctora Ellen Fisher Turk

Anna, paciente de la doctora Ellen Fisher Turk



Este tipo de fotografías les permiten observar las diferentes maneras en que otros los ven, y en muchos casos les aporta una imagen de ellos mismos que difiere de la que les devuelve el espejo. Teniendo esto en cuenta, las fotografías son tomadas en forma espontánea sin que el sujeto lo note. De lo contrario, puede cambiar su actitud o comportamiento en respuesta al “ojo” de la cámara.
Por otro lado, el hecho de ser fotografiado a sabiendas brinda al paciente una oportunidad de interacción social basada en ser el centro de la atención – lo cual en muchos casos puede ser evitado por ellos en su vida diaria. Es por ello que este método también suele ser incluido en la terapia, y por lo general sus resultados se contrastan con los obtenidos en el método anterior, brindando interesantes contrastes que pueden luego ser estudiados.

Fotografiar al paciente, una técnica de fototerapia.

Fotografiar al paciente, una técnica de fototerapia.

Quien parece llevar la voz cantante en la aplicación de esta técnica es la doctora Ellen Fisher Turk, quien trabaja desde hace años con mujeres que tienen dificultades para aceptar su cuerpo – ya sea por trastornos alimenticios, abusos sufridos, o intervenciones quirúrgicas que hayan afectado su aspecto. La doctora suele fotografiar a sus pacientes en blanco y negro, algo que da a sus trabajos una estética muy particular.
Sus sesiones comienzan con la mujer delante de la cámara, normalmente vestida. Luego, esta puede irse desprendiendo de sus ropas al ritmo que desee y al punto que lo decida. Por lo general basta con una o dos sesiones. Por otro lado, las mujeres ponen por escrito sus impresiones acerca de cómo se han sentido cuando eran fotografiadas y luego, al verse en la fotografías.
Si bien la doctora destaca que el momento de verse es como un golpe que a veces es difícil de digerir, los resultados luego suelen ser positivos: cambian su manera de verse. Por ejemplo, quienes sufren desórdenes asociados con la anorexia por lo general toman conciencia de su estado, y se facilita mucho el trabajo de hacer que vuelvan a ingerir alimentos normalmente.
Sin lugar a dudas, la fotografía como terapia es un tópico extenso y mucho ha quedado fuera de estas breves explicaciones.

Referencias
http://www.fotomundo.com/nota.php?id=111

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